29 abr. 2011

#Cuba Los gobiernos de buena voluntad, deben ejercer presión para generar cambios

Por Tomás A. Ercia.
Relaciones Internacionales para la Unión Europea de la Plataforma
Internacional Cuba Democracia ¡Ya!

Todos aprendemos en la vida, que en aquellas relaciones que instauramos con otras personas desde la plena libertad, y por un interés mutuo; por ejemplo, las relaciones de pareja, cuando la otra parte hace algo que no está bien desde nuestros principios, la vía para solventar dicha dificultad es desde el diálogo y la cooperación hacer presión para que la otra persona corrija su actitud, y lo demuestre.

Lo mismo debería ocurrir en las relaciones internacionales entre los gobiernos de buena voluntad, y los gobiernos abusivos. Así, en mi opinión, lo refleja el Sr. Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), en las siguientes palabras, durante la presentación en Bruselas del Informe Mundial 2011 de Human Rights Watch: “El diálogo y la cooperación son importantes, pero el gobierno abusivo debe ser el responsable de demostrar una verdadera voluntad de mejorar”. “En ausencia de una voluntad política demostrada por los gobiernos abusivos para el cambio, los gobiernos de buena voluntad necesitan ejercer presión para poner fin a la represión”.


De esta nota de prensa, quiero destacar tres párrafos por el valor que aportan, concepto de “criterios concretos” y ejemplos, al debate sobre como debe ser la presión que ejerzan los gobiernos de buena voluntad sobre los gobiernos abusivos:

Los diálogos de cualquier clase, ya sean públicos o privados, tienen mayor impacto cuando van ligados a criterios concretos, señaló Human Rights Watch. Los criterios ofrecen una dirección clara para el diálogo y exigen a los participantes resultados precisos. Sin ellos, los gobiernos represivos manipulan estos diálogos, considerando su mero inicio o reanudación como un signo de “progreso”. Por ejemplo, un informe de la UE de 2008 sobre su estrategia para Asia Central llegó a la conclusión de que la implementación avanzaba adecuadamente, pero no aportó nada más allá de “una intensificación del diálogo político” como una medida de “progreso”.

Si bien los acuerdos de asociación y cooperación de la UE con otros países están rutinariamente condicionados al respeto básico de los derechos humanos, la UE ha cerrado un pacto comercial significativo y perseguido una sociedad de pleno derecho y cooperación con Turkmenistán, un gobierno severamente represivo, sin imponer ninguna clase de condiciones para mejorar la situación de los derechos humanos ni poner en marcha ningún tipo de mecanismo para garantizar mejoras por adelantado, aseguró Human Rights Watch. Además, la UE abrió el debate para la adhesión de Serbia a pesar de que este país no ha detenido ni entregado a la justicia a Ratko Mladic, el líder militar de los serbios de Bosnia durante la guerra y presunto criminal de guerra, un requisito clave para el comienzo de las negociaciones. Asimismo, la UE levantó las sanciones impuestas a Uzbekistán después de que fuerzas de seguridad masacraron a cientos de personas en 2005 en la ciudad de Andiján, a pesar de que el Gobierno uzbeko no tomó ninguna medida para cumplir con ninguno de los criterios exigidos por la UE para levantar esta clase de sanciones.

De la misma manera, en su primer año de mandato, el gobierno de Obama simplemente ignoró las condiciones de derechos humanos para la transferencia de ayuda militar a México, en virtud de la Iniciativa Mérida , a pesar de que México no cumplió los requisitos sobre el enjuiciamiento de oficiales militares abusivos en los tribunales civiles. Sólo en su segundo año, el Gobierno retuvo parte de la ayuda.

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