19 dic. 2010

Porque no acepto hipocresías, ni un estatus que no me corresponda.

Deposito ante las autoridades competentes la documentación que me identifica como "asilado político".

En la mañana de lunes 20 de diciembre de 2010, a las 09:00 horas, Rigoberto Carceller se personará en la Oficina de Asilo y Refugio (OAR), sita en la calle Pradillo, nº 40; y dejará en depósito  su Título de viaje (documento de apátrida), y su NIE con el número de asilado político X1694461M, a las autoridades competentes, las mismas que le entregaron esa documentación, hasta que estas se aclaren y decidan que tratamiento merece; porque no acepta ni hipocresías ni un estatus que no le corresponda.

Con este gesto Carceller no renuncia ni a su causa, ni a su identidad, ni a su estatus; pero en virtud de los últimos acontecimientos, ha decidido no permanecer con los brazos cruzados ya que hoy lo acusan de "agente castrista", pero mañana lo podrían acusar de pornografía infantil,  de tráfico de drogas o de violencia de género ... etc.

Paralelamente va a pedir la protección del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados(ACNUR), hasta tanto no se aclare esta desagradable situación.

* Actualización 20/12/2010  10:06 horas.

Rigoberto Carceller acaba de depositar en la Oficina de Asilo y Refugio (OAR), su documento de viaje, su NIE con su número de "asilado político" y un ejemplar del periódico "El País", con el texto (resaltado) que implica a la seguridad española en las falsas acusaciones levantadas contra él. Está indocumentado. Ahora se dirige a la ACNUR para ponerlos al tanto de la situación.

* Actualización 20/12/2010 13:00 horas.

Rigoberto Carceller ha pasado por la oficina de ACNUR en Madrid.  Ha sido atendido por la Srita. Olalla, asistente del equipo de protección de ACNUR. Carceller le comentó:

- Que iba indocumentado.

- Que no renuncia ni a su causa, ni a su identidad, ni a su estatus; pero que él exigía a las autoridades competentes que revisen su caso, porque un refugiado, no puede ser "un agente".

- Reaccionaba ahora, porque hoy se puede defender; y de no reaccionar no sabe de qué lo podrían acusar mañana.

La persona que lo atendió tomó nota de sus declaraciones.

Carceller, en el día de hoy,  ha actuado con la contundencia del que no tiene nada que temer. "El que no la debe, no la teme".

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